Linterna de Popa 024

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Jorge Baca Campodónico

Marzo de 2016

¿Cómo Formalizar el Perú?

El caso del sector agropecuario

En  nuestra primera entrega de septiembre de 2015 titulada “La cuña fiscal y la informalidad”  presentamos un propuesta concreta para reducir la informalidad en el Perú inspirada en el libro de Santiago Levy “Good Intentions, Bad Outcomes: Social Policy, Informality and Economic Growth in Mexico”, y recientemente implementada en Jamaica con buenos resultados y auspiciada por el FMI y el BID. En esta entrega detallamos como esta propuesta puede ser implementada en el caso del sector agropecuario en el Perú.

Según los últimos datos disponibles publicados por el INEI, en el 2012 existían 7 millones 982 mil  unidades productivas (empresas, PYMES, núcleos familiares, etc.) de las cuales el 87.3%, es decir 6 millones 966 mil unidades, correspondían al sector informal.  El sector Agropecuario y Pesca es el sector que concentra la mayoría de las unidades productivas informales con más de 2 millones 354 mil unidades equivalentes al 33.8% del universo informal. Al sector agropecuario y pesca le siguen en importancia los sectores Comercio con 23.9% y el sector Transportes con el 12.2%. Por lo tanto cualquier propuesta de reducción de la informalidad en nuestro país necesariamente tiene que contemplar cómo reducir la informalidad en el sector agropecuario y pesca.

Los candidatos presidenciales vienen ofreciendo una serie de propuestas para formalizar la economía que contemplan la reducción del IGV, la eliminación del impuesto a la renta por un periodo temporal, simplificación de los trámites para la creación de una empresa pero al mismo tiempo estas propuestas contemplan el aumento del salario mínimo, la no flexibilización laboral y otras medidas que definitivamente propician la informalización de la economía. Esta falta de coherencia revela que el camino de las buenas intenciones está plagado de contradicciones. Estas contradicciones son más saltantes en el caso del sector agropecuario, justo el sector con más incidencia de informalidad. Por ejemplo, ¿cómo va a incentivar la formalización una reducción del IGV en un sector como el agropecuario que está exonerado del IGV?

Según el INEI, la productividad laboral (miles de soles de PBI por empleado al año) en el sector agropecuario y pesca en su conjunto es de 5 mil soles por trabajador. Sin embargo, mientras en las unidades productivas formales la productividad es de 34 mil soles por persona, en las informales es de apenas 4 mil soles. Elevar la productividad de los informales del sector agropecuario y pesca de 4 mil a 20 mil soles, un nivel equivalente al 60% de la productividad de los formales, significaría aumentar el PBI en 73 mil millones de soles, considerando que hay 4 millones 570 mil trabajadores en el sector agropecuario y pesca informal. En otras palabras, con un aumento de la productividad del sector agropecuario informal de 4 mil a 20,000 soles por trabajador se podría aumentar en más de 15% el PBI del país. 

Por supuesto que esto no se puede lograr en un año. Simulaciones econométricas con el modelo de equilibrio general de PREDICEperú demuestran que este aumento de la productividad se podría lograr en 5 años. Es decir un incremento del PBI, sólo por el incremento del PBI agropecuario y pesca, de casi 3% al año.

¿Cómo lograr el aumento de productividad del sector agropecuario y pesca de 4 mil a 20 mil soles en 5 años? La propuesta consiste en formalizar las 2 millones 354 mil unidades productivas informales del sector agropecuario y pesca en este periodo.  Esto significa formalizar aproximadamente 470 mil unidades por año.

¿Cómo hacer para formalizar 470 mil unidades productivas por año? La respuesta consiste en potenciar el programa Sierra Exportadora a todo el país y al sector pesca. En los últimos 5 años el proyecto Sierra Exportadora, empleando alrededor de 200 profesionales ha logrado que un promedio de 45,000 empleados  en unidades productivas superen los 13,800 soles anuales de ingresos, con una inversión promedio de 10,000 soles por trabajador. Dotando al programa Sierra Exportadora con un contingente de 10,000 profesionales de extensión agropecuaria y pesca y utilizando la experiencia ganada por Sierra Exportadora, cada profesional tendría la responsabilidad de formalizar 47 unidades productivas por año, en promedio una por semana.  Se daría empleo a profesionales egresados de las universidades agrarias del país, con un sistema laboral similar al SERUM del sector salud.

¿En qué consistiría la formalización de las unidades productivas del sector agropecuario y pesca? La formalización consistiría en ofrecer préstamos a las unidades productivas para la instalación de riego tecnificado, pequeños reservorios, invernaderos, crías de ganado, utensilios, semillas, y  fertilizantes en el caso de unidades del sector agropecuario y aparejos de pesca, botes, embarcaderos, frigoríficos en el caso del sector pesca. Estos préstamos se otorgarían a cambio de la formalización de la empresa que consistiría en su inscripción en SUNAT, EsSalud y la ONP. Las unidades productivas formalizadas pagarían impuesto a la renta e IGV ya que se eliminarían los regímenes especiales para el agro y la pesca (RUS) y las exoneraciones al pago del IGV. Sin embargo, el pago de estas aportaciones, así como el pago de las cuotas de  préstamos podría ser descontado del impuesto a la renta al momento de su regularización, logrando de esta manera reducir la cuña fiscal que impide la formalización de sus actividades.

Para facilitar el proceso de formalización, las unidades productivas recibirían computadoras con conexión a Internet y software especializado y aprobado por la SUNAT para llevar en forma automatizada la contabilidad simplificada, incluyendo la emisión de facturas electrónicas, el pago de tributos y aportaciones vía internet. Esto requerirá ampliar los servicios de internet a las zonas rurales así como la instalación de sistema de paneles solares para la generación de electricidad en los lugares donde no existieran estos servicios.

La labor del profesional de extensión agropecuaria y pesca será clave en el éxito del programa de formalización de las unidades productivas de estos sectores. Esta labor no sólo se restringirá  al apoyo técnico de uso del riego tecnificado o selección de semillas y fertilizantes sino que se extenderá al entrenamiento y educación en el uso del computador y el software especializado que  permitirá una verdadera formalización de sus actividades.

¿Cuáles serían los beneficios de la formalización del sector agropecuario y pesca? Además del beneficio directo que significa el aumento de productividad de los trabajadores, la formalización traería consigo la incorporación de 4 millones 570 mil nuevos aportantes a EsSalud y a la ONP que contribuirían a aliviar la viabilidad financiera de estas dos instituciones. Por otro lado la incorporación de un significativo número de unidades productivas al IGV haría incrementar el monto recaudado por este impuesto y, lo que es más importante, obligaría a la formalización de toda la cadena de producción asociada al sector, con lo que se fortalecería la base tributaria del IGV. Adicionalmente, los niveles de pobreza se reducirían significativamente dado que el sector agropecuario y pesca geográficamente ocupan los espacios donde existe la mayor incidencia de pobreza.

¿Cómo se financiaría la propuesta? La propuesta de formalización del sector agropecuario y pesca requiere la creación de un fondo de 10 mil millones de soles para financiar los préstamos de los 2 primeros años. A partir del tercer año el fondo se autofinanciaría con el repago de los préstamos otorgados. Este fondo podría articularse a través del sistema financiero creando un seguro de crédito con FOGAPI.

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