Linterna de Popa 302

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Jorge Baca Campodonico

Julio de 2021

Realidades Paralelas

65% de peruanos cree que hubo fraude electoral y solo 29% cree que no

La física cuántica sostiene como hipótesis la existencia de universos paralelos en los que sus protagonistas perciben realidades diferentes. Pareciera que este es el caso por el que atraviesa nuestro país. Lo peor es que estos universos paralelos proyectan futuros totalmente diferentes. En un caso la posibilidad de vivir en democracia y bienestar económico y en el otro de vivir en totalitarismo y pobreza creciente.

Según una reciente encuesta de Datum Internacional, el 65 % de la ciudadanía considera que hay indicios de fraude electoral en la segunda vuelta. Solo el 29% de los encuestados considera que no hay indicios. Sin embargo Ipsos Perú, utilizando su base de datos de las actas de conteo rápido, anunció que no encontraron indicios de fraude pero hasta la fecha no ha realizado una encuesta similar a la de Datum.

Mientras millones de peruanos marchan en las calles exigiendo la publicación de los listados de los votantes que sufragaron en cada mesa para corroborar la veracidad de las actas de cada mesa ante los millares de casos presentados con indicios de irregularidades, las autoridades, cierto sector de la prensa y solo 29% de los ciudadanos según Datum Internacional,  pareciera que viven en un universo paralelo al sostener que las elecciones fueron limpias y transparentes, que no hay pruebas de irregularidades y que el JNE viene actuando sin tropiezos y de acuerdo con lo que manda la Constitución, pero eso sí, en actitud sospechosa, las autoridades se niegan por todos los medios a hacer públicos los listados de electores de cada mesa.

En el campo económico la historia de la realidad paralela se repite. Las autoridades y cierto grupo de analistas no cesan de repetir que el crecimiento económico ya está de vuelta. Que seremos el país de la región con la mayor tasa de crecimiento. Que el tipo de cambio volverá a sus niveles prepandemia, que la inflación se mantendrá baja, que los superávits de la balanza comercial continuarán creciendo y las reservas internacionales volverán a crecer. Que esto va a suceder independientemente de quien salga elegido, pero eso sí, nos anuncian de antemano que el país nunca va a ser un país industrializado porque somos un país de la periferia lejos de los grandes polos de desarrollo.

La realidad paralela en el campo económico es otra. El tipo de cambio continúa su incontenible ascenso. De nada sirven los anuncios de la permanencia del actual presidente del BCRP, de que no habrá nacionalizaciones, que se respetará la propiedad privada. La bolsa de valores de Lima continúa cayendo. La fuga de capitales se viene acelerando y ya supera los 13 mil millones de dólares. A todo lo anterior hay que sumarle el incremento del precio del petróleo en el mercado internacional (ver Gráfico 1). En lo que va del año su precio ha aumentado 54.7%. Este incremento viene impactando en la inflación. Llueve sobre mojado. Al impacto de la devaluación del sol ahora se le suma el incremento del precio del petróleo.

Pero el incremento del precio del petróleo no solo impacta en la inflación, también tiene un significativo impacto en el valor de nuestras importaciones. El valor de las importaciones de insumos aumentó 86.9% en el mes de mayo respecto al año anterior y las importaciones de petróleo son las principales causantes de este incremento. Como consecuencia el superávit de la balanza comercial se viene reduciendo significativamente y podríamos pasar a registrar un déficit en la balanza comercial en los próximos meses.

Pero adonde se hace mas palpable la realidad paralela es en los niveles de empleo e ingreso de la población. Mientras las autoridades nos dicen que la producción nacional ya se encuentra en los niveles prepandemia, los niveles de empleo siguen deprimidos (ver Gráfico 2). El empleo formal es el que más ha sido afectado. Según el INEI, a nivel nacional hasta el mes de marzo de este año se han perdido un millón trescientos mil empleos formales y no hay señales de recuperación. El programa Reactiva ha permitido evitar el rompimiento de la cadena de pagos de las empresas pero no ha evitado la pérdida significativa de empleos formales.

En el sector informal de la economía que en términos de puestos de trabajo son la mayoría (77% de la PEA ocupada), el impacto ha sido devastador pero se viene recuperando aunque aun está lejos de los niveles prepandemia. Según la última publicación del INEI, a nivel nacional hasta el mes de marzo se han perdido un millón de empleos en el sector informal. En el peor momento de la pandemia este sector llegó a perder un millón y medio de empleos a nivel nacional.

Si sumamos los empleos perdidos en los sectores formal e informal, hasta el mes de marzo la pérdida de empleos llega a 2 millones trescientos mil. La recuperación de empleos a nivel nacional se viene dando en el sector informal y no así en el formal. Esta recuperación asimétrica tiene un impacto sobre la productividad laboral ya que el sector informal tiene una productividad inferior a la productividad del sector formal.

La pérdida de productividad laboral se ve reflejada en el ingreso promedio del empleado a nivel nacional. En el Gráfico 3 se muestra la caída del ingreso promedio en soles nominales con datos publicados por el INEI. Hasta el mes de marzo la caída había sido del 19.8% respecto a los niveles prepandemia. Medida en dólares la caída es aun mayor. Con la inflación en ascenso la situación del trabajador promedio solo tenderá a emporar. Las presiones por el aumento del salario mínimo no se harán de esperar.

El porcentaje de peruanos que considera que no hay indicios de fraude en estas elecciones son los que viven en un universo paralelo en el que el autoproclamado equipo técnico de Perú Libre respeta la Constitución, no impone control de cambios ni de precios, que respeta la propiedad privada y que el nuevo congreso mantendrá el cauce democrático. No avizoran lo que les aguarda en este universo paralelo.

Lo mas grave es que en el otro universo paralelo en el que las autoridades se iluminan, dejan de actuar inconstitucionalmente y aceptan la contrastación de los listados de electores con las actas de las mesas de votación tampoco nos garantiza la paz social y la reactivación económica. Voceros del partido Perú Libre han prometido que en este escenario correrán ríos de sangre. Resta saber si existe un universo paralelo adicional donde se den las condiciones para la unión de los peruanos, el respeto a la Constitución y el bienestar de todos. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).

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