Linterna de Popa 558
Jorge F. Baca Campodónico
Septiembre 2026
Proyecciones Macroeconómicas 2026–2027: Nubarrones en el Horizonte
Equipo económico: Falta de Ideas u Optimismo Galopante.
Destaque
El MMM 2027–2031 y el presupuesto 2027 proyectan estabilidad, pero las estimaciones del modelo PREDICE advierten un escenario más frágil: menor crecimiento, mayor presión fiscal, deterioro de la balanza comercial y un impacto del Fenómeno El Niño que el análisis oficial parece subestimar.
La economía peruana ingresa a la segunda mitad de 2026 en medio de un conjunto de tensiones simultáneas que, lejos de disiparse, parecen converger hacia un escenario de alta incertidumbre. El Marco Macroeconómico Multianual (MMM) 2027–2031, recientemente aprobado por el Consejo de Ministros, intenta ofrecer una hoja de ruta para los próximos años, pero lo hace apoyándose en supuestos optimistas que contrastan con la realidad que ya muestran los indicadores del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), las advertencias del Consejo Fiscal y las proyecciones de nuestro modelo econométrico PREDICE, que incorpora los efectos de un Fenómeno El Niño severo, la turbulencia internacional y los lineamientos del proyecto de ley del presupuesto para 2025.
El MMM proyecta un crecimiento de 3,4% para 2026 y otro 3,4% para 2027, cifras que, en apariencia, transmitirían estabilidad y recuperación. Sin embargo, cuando se examinan los fundamentos de estas proyecciones, se observa que descansan sobre supuestos frágiles: un escenario internacional sin sobresaltos, términos de intercambio estables, una rápida disipación del Fenómeno El Niño costero y una economía doméstica capaz de absorber choques climáticos y geopolíticos sin mayores daños. Nada de ello parece compatible con la evidencia disponible.
La prolongación de la guerra entre Estados Unidos e Irán, la persistencia del conflicto entre Rusia y Ucrania, el aumento de la deuda pública en las economías avanzadas, la creciente concentración de la capitalización bursátil en un puñado de empresas tecnológicas y la creciente guerra comercial iniciada por los EUA han generado una volatilidad financiera global que ya se refleja en los precios del petróleo, los fertilizantes y los metales. A ello se suma la confirmada presencia de un Fenómeno El Niño severo en el Perú, cuya magnitud y duración podrían superar los episodios de 1998 y 2017.
En este contexto, las proyecciones del MMM parecen más un ejercicio de deseo que un análisis riguroso de riesgos. El país enfrenta nubarrones en el horizonte, y la ausencia de un programa preventivo de desastres, sumada a la improvisación en la formulación del presupuesto 2027, agrava la vulnerabilidad fiscal y económica.
En esta entrega examinamos los factores que configuran este escenario adverso y contrastamos las proyecciones oficiales con las estimaciones del modelo PREDICE, que incorpora los choques climáticos, la desaceleración del sector primario y la volatilidad internacional. El resultado es claro: el optimismo del MMM no guarda relación con la realidad que ya se manifiesta en los datos del II-T divulgados por el INEI y que se intensificará en los próximos meses.
Un MMM excesivamente optimista: la brecha entre el papel y la realidad
El MMM 2027–2031 parte de un supuesto central: que la economía peruana crecerá 3,4% en 2026 y 3,4% en 2027, impulsada por la recuperación de los sectores primarios, la normalización de la pesca y la estabilidad de los precios internacionales de los metales. Sin embargo, estas proyecciones ignoran la magnitud del Fenómeno El Niño severo que ya se ha confirmado y que, según la evidencia histórica, puede reducir el crecimiento del PBI entre 1,4 y 6 puntos porcentuales, dependiendo de su intensidad.
El MMM estima que la pesca caerá 25,8% en 2026, que la agricultura retrocederá 1,4% y que la manufactura crecerá apenas 0,8%. Pero estas cifras subestiman el impacto real del FEN severo. El modelo PREDICE, alimentado con los datos del INEI del segundo trimestre de 2026 y con los supuestos climáticos de un FEN severo, proyecta una caída de 45,6% en pesca, una contracción de 0,9% en agricultura y una caída de 2,3% en manufactura (ver Tabla 1).

La diferencia es sustancial. Mientras el MMM proyecta una caída del PBI primario de –1,4% en 2026, el modelo PREDICE estima una caída de –2,3%, casi un punto adicional. Y mientras el MMM proyecta un crecimiento del PBI total de 3,4%, PREDICE estima 3,0%, una diferencia que se ampliará conforme avance el Fenómeno El Niño (ver Gráfico 1).

Para 2027, el MMM vuelve a apostar por un escenario optimista: pesca crecería 4,0%, manufactura 4,0%, minería 3,1% y el PBI primario 2,7%. Pero PREDICE proyecta un panorama distinto: pesca caería 5,5%, manufactura retrocedería 2,2%, y aunque minería crecería 4,6%, el PBI primario apenas alcanzaría 2,6%, insuficiente para compensar la desaceleración del sector no primario, consecuencia de las interrupciones de transporte ocasionados por el FEN, que según PREDICE crecería solo 2,1%, frente al 3,6% proyectado por el MMM (ver Tabla 1).
El optimismo del MMM no se limita al escenario doméstico. También asume que los precios del cobre y del oro se mantendrán elevados, que los precios del petróleo caerían, que la demanda global seguirá firme y que los mercados financieros internacionales no sufrirán correcciones significativas. Pero la realidad es otra: la volatilidad internacional ya está afectando los términos de intercambio del Perú, y los precios del petróleo y los fertilizantes han aumentado debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán, mientras que los precios de los metales muestran señales de estancamiento.
Turbulencia internacional: guerras prolongadas, deuda creciente y mercados financieros frágiles
El escenario internacional es, hoy, uno de los principales focos de riesgo para la economía peruana. La prolongación de la guerra entre Estados Unidos e Irán ha generado un aumento sostenido en los precios del petróleo y fertilizantes, que ya supera los niveles previstos por el MMM. La guerra entre Rusia y Ucrania continúa afectando los mercados de granos, fertilizantes y energía, y la incertidumbre geopolítica se ha trasladado a los mercados financieros, donde la volatilidad se ha incrementado de manera significativa.
A ello se suma el crecimiento acelerado de la deuda pública en Estados Unidos, que ha superado los 40 billones de dólares, y en otras economías avanzadas, que enfrentan presiones fiscales derivadas del envejecimiento poblacional, el aumento del gasto en defensa y la necesidad de financiar la transición energética. Esta combinación de factores ha generado un aumento en las tasas de interés internacionales, que ya se refleja en los costos de financiamiento de los países emergentes.
La concentración de la capitalización bursátil en un puñado de empresas tecnológicas —particularmente en Estados Unidos— ha creado una vulnerabilidad adicional. La corrección de los precios de estas empresas podría generar un efecto dominó en los mercados globales, afectando los flujos de capital hacia economías como la peruana. Un ejemplo de ello, el reciente acuerdo entre EUA y Venezuela para explotar las inmensas reservas de petróleo probablemente haya influido en la reciente suspensión del proyecto de Chevron en las costas de Lambayeque y La Libertad.
El MMM asume que estos riesgos no se materializarán y que los precios de los commodities se mantendrán elevados. Pero el modelo PREDICE incorpora un deterioro de los términos de intercambio: mientras las importaciones crecerían 13,7% en 2026 y 8,4% en 2027, las exportaciones crecerían solo 4,5% y 4,3%, respectivamente. Esta brecha creciente entre importaciones y exportaciones presionará la balanza comercial y reducirá los ingresos fiscales provenientes de la minería (ver Tabla 2 y Gráfico 2).

El impacto sobre la inflación local será inevitable. El aumento de los precios del petróleo y los fertilizantes ya se refleja en los costos de transporte y en los precios de los alimentos, y la interrupción de carreteras debido al Fenómeno El Niño agravará estos efectos. El MMM proyecta una inflación promedio de 2% para 2027, pero esta cifra parece incompatible con la realidad que ya se observa en los mercados internacionales y que contrasta con la reacción del BCRP de mantener su tasa de referencia inalterada.
El Fenómeno El Niño severo: un choque climático subestimado
El Perú enfrenta uno de los Fenómenos El Niño más severos de las últimas décadas. Las temperaturas del mar en la costa norte han alcanzado niveles superiores a los de 1998, y los modelos climáticos internacionales anticipan lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos y destrucción de infraestructura en los próximos meses.
El MMM reconoce la presencia del FEN, pero lo incorpora de manera marginal en sus proyecciones. Estima que la pesca caerá 25,8% en 2026, que la agricultura retrocederá 1,4% y que la manufactura crecerá 0,8%. Pero estas cifras no reflejan la magnitud del impacto real.
El modelo PREDICE proyecta una caída de 45,6% en pesca, una contracción de 0,9% en agricultura y una caída de 2,3% en manufactura. La minería crecería apenas 0,4%, frente al 0,6% proyectado por el MMM. El PBI primario caería 2,3%, frente al 1,4% proyectado por el MMM (ver Tabla 1).
La historia muestra que los impactos del Fenómeno El Niño pueden ser devastadores: en 1982, el PBI cayó 15,6%; en 1997, 6,2%; y en 2017, 1,4%. El episodio actual ya se califica como severo, por lo que es razonable esperar un impacto mayor al de 2017.
El MMM asume que la economía se recuperará rápidamente en 2027, pero el modelo PREDICE proyecta un crecimiento de solo 2,2%, frente al 3,4% del MMM. La destrucción de infraestructura y viviendas afectará el PBI potencial, dificultando la recuperación en los próximos años (ver Gráfico 1).
Desaceleración del sector primario: señales claras desde el INEI
Los datos del INEI del segundo trimestre de 2026 ya muestran una desaceleración significativa en el sector primario. La pesca cayó 17,73%, la agricultura creció apenas 3,2%, la minería se estancó con un crecimiento de 0,04%, y la manufactura creció solo 0,4% (ver Tabla 1).
Estas cifras anticipan un deterioro que se intensificará en los próximos meses. El modelo PREDICE proyecta una caída de 2,3% en el PBI primario en 2026 y un crecimiento de 2,6% en 2027, insuficiente para compensar la desaceleración del sector no primario, que crecería solo 2,1% en 2027. El MMM proyecta un crecimiento del PBI primario de 2,7% en 2027 y del PBI no primario de 3,6%, cifras que parecen incompatibles con la evidencia disponible.
Presupuesto 2027: improvisación y ausencia de austeridad
La presentación del presupuesto de la República para 2027 revela una ausencia de austeridad y de reestructuración del gasto público. El presupuesto no incorpora medidas para crear espacio fiscal destinado a la mitigación del Fenómeno El Niño, ni presenta un plan claro para reducir el gasto corriente, que continúa creciendo más rápido que la inversión pública (ver Gráfico 3).

El modelo PREDICE proyecta un crecimiento real del gasto público de 4,0% en 2026 y 3,9% en 2027, cifras superiores a las proyectadas por el MMM. La inversión pública crecería 3,8% en 2026 y 9,5% en 2027, frente al 0,0% y 3,70% proyectados por el MMM (ver Tabla 2).
El aumento del gasto público, especialmente del gasto corriente, presionará el déficit fiscal y la deuda pública, que ya muestran señales de deterioro. El MMM proyecta un déficit de 1,8% del PBI en 2026 y de 1,4% en 2027, pero estas cifras parecen incompatibles con el aumento del gasto y con la desaceleración del crecimiento económico.
Proyecciones PREDICE: un ajuste más severo que el MMM
El modelo econométrico PREDICE, alimentado con los datos del INEI, las proyecciones del BCRP y los supuestos climáticos de un FEN severo, muestra un panorama menos alentador que el oficial: el PBI crecería 3,00% en 2026 y apenas 2,2% en 2027, frente al 3,4% previsto por el MMM para ambos años (ver Gráfico 1 y Tabla 1).
La divergencia más importante aparece en los sectores primarios y en la manufactura. Para 2026, PREDICE proyecta una caída de 45,6% en pesca, muy por encima del 25,83% estimado por el MMM, debido a la reducción de la captura de anchoveta y sus efectos sobre la producción de harina de pescado. Esta contracción arrastraría a la manufactura, que retrocedería 2,3%, mientras la agricultura caería 0,9% por pérdidas de cultivos transitorios y afectaciones a la agroexportación. La minería crecería apenas 0,4%, limitada por interrupciones logísticas y volatilidad internacional.
En conjunto, el PBI primario caería 2,3% en 2026, frente al 1,4% previsto por el MMM, mientras el PBI no primario crecería 4,50%, sostenido parcialmente por un rebote de la inversión privada. Sin embargo, ese impulso no parece sostenible: en 2027, PREDICE estima que la pesca seguiría contrayéndose 5,5%, la manufactura caería 2,2% y el PBI no primario crecería solo 2,1%, muy por debajo del 3,6% proyectado oficialmente.
Por el lado de la demanda, el modelo también sugiere una recomposición frágil: la inversión privada crecería 19,4% en 2026, pero más como efecto de rebote que como señal de una expansión sostenida; al mismo tiempo, las importaciones aumentarían 13,7%, por encima del dinamismo de las exportaciones, que crecerían 4,5%. En suma, PREDICE no solo anticipa un menor crecimiento agregado, sino también un impacto sectorial más profundo y persistente del Fenómeno El Niño, con efectos que el MMM parece subestimar (ver Tabla 2).
7. Demanda interna y externa: brechas crecientes y deterioro de la balanza comercial
El modelo PREDICE proyecta un crecimiento de la demanda interna de 7,4% en 2026, impulsado por la inversión privada, que crecería 19,4%. Pero esta cifra refleja un efecto de rebote y no una tendencia sostenible. En 2027, la demanda interna crecería solo 4,9%, insuficiente para sostener el crecimiento económico (ver Tabla 2).
Las exportaciones crecerían 4,5% en 2026 y 4,3% en 2027, mientras que las importaciones crecerían 13,7% y 8,4%, respectivamente. Esta brecha creciente presionará la balanza en cuenta corriente y reducirá los ingresos fiscales (ver Gráfico 2).
Conclusión: un rumbo incierto y la necesidad de decisiones urgentes
Las proyecciones del modelo PREDICE son claras: el MMM 2027–2031 y el presupuesto 2027 no guardan relación con la realidad que dictan los escenarios internacional y doméstico. El gasto público continúa incrementándose, y el gasto corriente crece más que la inversión pública, lo cual no es un buen augurio para la trayectoria del déficit fiscal y la deuda pública (ver Gráfico 3).

El deterioro de los términos de intercambio, el impacto del Fenómeno El Niño severo, la desaceleración del sector primario y la volatilidad internacional configuran un escenario adverso que exige decisiones urgentes. El país necesita una política fiscal sólida, un programa preventivo de desastres, una reestructuración del gasto público y una estrategia clara para enfrentar los riesgos climáticos y geopolíticos.
En ese marco, el MMM termina ofreciendo diagnósticos antes que decisiones, mientras el presupuesto 2027 transmite más improvisación que planificación. Si no se actúa con urgencia y determinación, los nubarrones que hoy aparecen en el horizonte podrían convertirse en una tormenta económica y social de mayor alcance. Las proyecciones de PREDICE sugieren, además, que el equipo económico del gobierno carece de una ruta clara para enfrentar este escenario y avanzar en los objetivos centrales de reducción de la pobreza, aumento de la productividad, disminución de la informalidad e igualdad de oportunidades para todos los peruanos, ejes fundamentales del plan de gobierno de Fuerza Popular. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).