Linterna de Popa 557

Linterna de Popa 557

Jorge F. Baca Campodónico

Agosto 2026

El Marco Macroeconómico Multianual 2027–2030: la oportunidad desaprovechada

El MMM no refleja la urgencia de consolidación del sector público

Destaque

El MMM 2027–2030 reconoce el deterioro fiscal y la rigidez creciente del gasto público, pero posterga las reformas urgentes, confía en supuestos macroeconómicos optimistas y desaprovecha la oportunidad inicial del gobierno para emprender una verdadera consolidación fiscal.

El Marco Macroeconómico Multianual (MMM) aprobado esta semana por el Consejo de Ministros debería haber sido el documento más importante en materia de política fiscal del inicio del gobierno de Keiko Fujimori. No solo porque define los lineamientos con los que se elaborará el Presupuesto 2027, sino porque constituye la primera gran oportunidad para que el nuevo gobierno, a través del Ministerio de Economía y Finanzas, marque un quiebre respecto a la trayectoria fiscal de los últimos once años, caracterizada por déficits persistentes, incremento de la deuda pública neta, rigidez creciente del gasto corriente y una inversión pública que ha perdido espacio frente a obligaciones corrientes permanentes.

El MMM es, por diseño, el instrumento que permite ordenar las prioridades del Estado, establecer metas claras y, sobre todo, fijar el marco dentro del cual se pueden implementar reformas estructurales que reduzcan el gasto, generen ahorros y preparen al país para enfrentar los choques que ya están en el horizonte: un Fenómeno El Niño severo, la crisis de seguridad ciudadana y la presión de un Congreso hostil que ha demostrado su capacidad para aprobar medidas con impacto fiscal adverso.

Oportunidad perdida

Sin embargo, el MMM 2027–2030 no parece haber asumido plenamente ese rol. Aunque reconoce con claridad el deterioro progresivo de las finanzas públicas y la magnitud de las presiones acumuladas, opta por postergar las reformas estructurales y delegarlas a cuatro comisiones que recién en los próximos meses deberán formular propuestas.

En lugar de aprovechar el momento político —el inicio de un gobierno con legitimidad electoral y con facultades delegadas solicitadas al Congreso— el documento se refugia en un diagnóstico exhaustivo pero en una acción diferida, que corre el riesgo de diluirse en el tiempo y perder viabilidad política. El resultado es un MMM que describe con precisión los problemas, pero que no los enfrenta con la urgencia que demandan las circunstancias.

Aumento del Gasto Corriente

El primer elemento que llama la atención es que el MMM reconoce que entre 2021 y 2025 se aprobaron 248 medidas legislativas con impacto fiscal adverso, de las cuales 199 se concentraron en gasto permanente de planillas y pensiones, cuyo costo podría alcanzar S/ 50 mil millones en 2027 si no se adoptan acciones correctivas. “Esta acumulación de compromisos rígidos presionó directamente la formulación del presupuesto 2026, que incorporó una importante expansión del gasto corriente en desmedro de la inversión pública” . El MMM admite que la participación de la inversión dentro del presupuesto no financiero se redujo de 28,5% en 2023 a 22,3% en 2026, mientras que el gasto corriente aumentó de 68,7% a 74,3%. Es decir, el Estado peruano está gastando cada vez más en obligaciones corrientes permanentes y cada vez menos en infraestructura, servicios esenciales y proyectos que podrían elevar la productividad (ver Gráfico 1).

Este diagnóstico debería haber sido el punto de partida para una reforma fiscal profunda. Sin embargo, el MMM no incorpora ninguna medida concreta para reducir el gasto corriente ni para revertir la tendencia de rigidez presupuestaria. Por el contrario, proyecta aumentos en el gasto no financiero y en el gasto corriente para 2026 y 2027, confiando en que el crecimiento económico y los altos precios de los commodities permitirán sostener la reducción del déficit fiscal requerido por la regla fiscal. El documento señala que “el déficit fiscal debe alcanzar 1,8% del PBI en 2026, inferior al registrado en 2025 (2,2% del PBI)” gracias a un crecimiento de los ingresos fiscales de 9,3% real, favorecido por los elevados precios de las materias primas . Pero esta mejora no proviene de una consolidación fiscal real, sino de factores externos transitorios que podrían revertirse en cualquier momento.

Reducción del Déficit Fiscal

El MMM proyecta que el déficit fiscal se reducirá a 1,4% del PBI en 2027 y a 1,0% entre 2028 y 2030, pero como ha sido la norma en los últimos años, esta trayectoria descansa en supuestos optimistas sobre el crecimiento económico, los precios de exportación y la capacidad del Estado para contener el gasto corriente sin medidas concretas. El documento reconoce que “la principal tensión del escenario fiscal no se concentra en la meta de déficit, sino en la capacidad de las reglas de gasto para contener una estructura presupuestaria cada vez más rígida” . En otras palabras, el MMM admite que el gasto corriente ya supera los límites de las reglas fiscales y que la rigidez acumulada hace difícil cualquier ajuste inmediato. Pero en lugar de proponer medidas para reducir esa rigidez, se limita a señalar que será necesario “revisar la consistencia operativa de los parámetros de las reglas de gasto” y que se evaluará la posibilidad de adoptar acciones constitucionales para evitar nuevas normas con impacto fiscal. Las épocas de los superávits fiscales han quedado en el pasado, por el contrario los déficits se han vuelto la norma (ver Gráfico 2).

Esta falta de medidas concretas es especialmente preocupante porque el MMM se presenta en un contexto político adverso. El Congreso ya ha anunciado interpelaciones a varios ministros y ha demostrado su disposición a aprobar leyes con impacto fiscal sin considerar la sostenibilidad de las cuentas públicas. Delegar las reformas estructurales a comisiones técnicas que recién se conformarán y que deberán presentar propuestas en los próximos meses es una apuesta arriesgada. La experiencia reciente muestra que las comisiones pueden convertirse en mecanismos de dilación y que sus recomendaciones pueden ser ignoradas o bloqueadas por el Congreso. El MMM reconoce que “la materialización efectiva (de las obligaciones aprobadas) depende de su aplicabilidad, gradualidad y de las acciones institucionales que correspondan” , pero no establece un plan claro para enfrentar esas obligaciones ni para evitar que sigan creciendo.

Optimismo en el escenario internacional

El segundo elemento crítico del MMM es la excesiva confianza en un escenario internacional estable y en precios de los commodities elevados. El documento señala que las proyecciones de crecimiento mundial están alineadas con los escenarios base del FMI, Banco Mundial y OCDE, y que no contemplan explícitamente un Fenómeno El Niño global de intensidad excepcional. Sin embargo, reconoce que “dada la incertidumbre en torno a su magnitud, duración y canales de transmisión, este evento ha sido incorporado en el balance de riesgos como un factor a la baja” . A pesar de ello, las proyecciones del MMM para el precio del cobre y del oro se basan en supuestos optimistas sobre la demanda global, la transición energética y la estabilidad de los mercados financieros.

El documento afirma que el precio del cobre se mantendrá en niveles elevados debido a condiciones de oferta ajustadas y demanda estructural, y que el precio del oro se sostendrá por la demanda de activos refugio y las compras de bancos centrales. Pero también reconoce que “algunas proyecciones de mercado contemplan cotizaciones superiores, asociadas a una mayor intensidad o duración de los riesgos geopolíticos” . Esta ambigüedad revela que el MMM está construyendo su escenario fiscal sobre una base frágil: si los precios de los metales se corrigen a la baja, los ingresos fiscales podrían caer significativamente y la trayectoria de consolidación fiscal quedaría comprometida.

El propio documento presenta un escenario de estrés en el que los precios del cobre y del zinc disminuyen y el PBI se reduce en 0,4 puntos porcentuales en 2027. En ese escenario, los ingresos fiscales se reducirían hasta en S/ 10,6 mil millones respecto del escenario base y la deuda pública se elevaría hasta 30,1% del PBI en 2030 . Es decir, una corrección moderada en los precios de los commodities podría revertir completamente la trayectoria fiscal proyectada por el MMM. Sin embargo, el documento no propone medidas para mitigar ese riesgo ni para reducir la dependencia de los ingresos fiscales de los precios de exportación.

Optimismo en el Escenario Macroeconomico Local

El tercer elemento cuestionable del MMM es su optimismo respecto al escenario macroeconómico local. El documento proyecta que la economía peruana crecerá 3,4% en 2026 y 3,4% en 2027, impulsada por la inversión privada y la recuperación gradual de los sectores primarios tras la disipación del Fenómeno El Niño costero. Pero esta proyección parece ignorar la magnitud del FEN severo que se avecina y que, según el propio MMM, podría reducir el crecimiento del PBI en 0,7 puntos porcentuales en 2026 y en 0,6 puntos en 2027 si se presenta un FEN extraordinario junto con un Niño Costero muy fuerte .

El documento reconoce que la pesca caerá 25,8% en 2026 debido a la baja captura de anchoveta, similar a lo ocurrido en 1998, y que la recuperación en 2027 será gradual. También admite que el sector agropecuario se contraerá 1,4% en 2026 por los efectos del FEN costero y del Niño global, que generarán déficit hídrico en la sierra sur y afectarán los rendimientos de cultivos transitorios y de agroexportación . A pesar de ello, el MMM proyecta un crecimiento de 3,4% para 2027 y una inflación promedio de 2% anual, incluso en un escenario de aumento del precio del petróleo y de los fertilizantes por la guerra con Irán.

Este optimismo contrasta con la evidencia histórica y con las advertencias del propio Consejo Fiscal, que ha señalado que la intensificación del FEN costero constituye el principal riesgo para la economía peruana en el corto plazo. El MMM reconoce que “sin el impacto del FEN costero, el PBI hubiera alcanzado un crecimiento en torno a 4% en 2026” , pero no ajusta sus proyecciones para reflejar plenamente ese impacto. En lugar de ello, confía en que la demanda interna y la inversión privada compensarán los choques de oferta, lo cual parece improbable en un escenario de destrucción de infraestructura, pérdida de hogares, interrupción de servicios básicos y afectación de cultivos en la costa y la sierra.

Aumento de la Productividad

El cuarto elemento crítico del MMM es su tratamiento de la productividad. El documento dedica varias páginas a explicar la importancia de elevar la productividad para sostener el crecimiento de mediano y largo plazo, señalando que la productividad laboral del Perú equivale al 27% del promedio de la OCDE y que la informalidad laboral alcanza al 70,2% de los trabajadores ocupados . Sin embargo, las medidas propuestas para elevar la productividad son vagas y declarativas. El MMM señala que se impulsará la inversión privada, la transformación tecnológica, el fortalecimiento del capital humano y la reducción de la informalidad, pero no presenta ninguna medida concreta para lograr esos objetivos.

En lugar de ello, el documento anuncia la creación de una comisión orientada a impulsar reformas en cuatro ámbitos: formalización laboral, acceso al financiamiento, eficiencia de la inversión pública y cumplimiento tributario. Pero no establece plazos, metas ni acciones específicas. La productividad, que debería ser el eje central de la política económica, queda relegada a un conjunto de buenas intenciones que dependerán de las recomendaciones de una comisión cuya efectividad es incierta.

Fortalecimiento de las Cuentas Fiscales

El quinto elemento cuestionable es la estrategia para fortalecer la credibilidad y sostenibilidad de las cuentas fiscales. El MMM señala que se priorizará la reducción del incumplimiento tributario, estimado en 9% del PBI, y que se modernizará la administración tributaria sin incrementar las tasas impositivas. Pero no menciona el combate al contrabando ni a las actividades ilegales como la minería ilegal, que son fuentes claras de evasión y que erosionan la base tributaria. El documento habla de fortalecer la Sunat, mejorar el intercambio de información y optimizar los gastos tributarios, pero una vez más delega las medidas concretas a una comisión que deberá formular propuestas en el futuro. Lograr un incremento de 44.5% de los ingresos tributarios en un escenario de baja inflación e incierto panorama mundial solo con el combate a la evasión tributaria parece una tarea poco probable (ver Gráfico 3).

El MMM también plantea la posibilidad de modificar las reglas fiscales para recalibrar los parámetros de mediano plazo del déficit y de la deuda pública. Pero esta propuesta parece orientada más a validar el aumento del gasto público que a fortalecer la sostenibilidad fiscal. Las reglas fiscales deberían ser topes que el Estado debe tratar de reducir cuanto antes para generar superávits y reconstruir los ahorros fiscales, especialmente en un contexto de choques climáticos y geopolíticos. Sin embargo, el MMM interpreta las reglas como objetivos a cumplir y no como límites que deben guiar una política fiscal prudente.

Mejoramiento de la Inversión Publica

El sexto elemento crítico es la línea de política económica en el corto plazo para mejorar la inversion pública. El MMM señala que se promoverá el uso de APP, Proyectos en Activos y otros mecanismos como obras por impuestos y servicios por impuestos para acelerar la ejecución de inversiones en transporte, energía, salud, saneamiento y educación. Pero deja de lado las inversiones necesarias para combatir la pobreza y la informalidad, como un proyecto de reforestación en la sierra y la selva, que podría generar empleo, mejorar la productividad agrícola y reducir la vulnerabilidad frente al FEN. El documento no presenta un objetivo claro para aumentar la productividad ni para impulsar un crecimiento económico sostenido.

En el mediano y largo plazo, el MMM busca eliminar los obstáculos estructurales mediante la creación de comisiones encargadas de formular propuestas para la formalización laboral y para elevar la productividad. Pero no plantea cómo se implementarán esas propuestas ni cómo se garantizará su viabilidad política. El documento señala que la mayor productividad generará crecimiento inclusivo y bienestar social, pero no explica cómo se logrará esa mayor productividad ni cómo se traducirá en mejores condiciones de vida para la población. EL MMM se concentra en mejorar la calidad de la inversión pública, lo cual es necesaria pero lo cierto es que las proyecciones del MMM respecto a los niveles de inversion como porcentaje del PBI muestran una significativa caída en los primeros años de proyección para solo recuperarse a finales de 2030 (ver Gráfico 4).

El MMM señala que existe un margen significativo para obtener mejores resultados de la inversión pública y que se promoverá un sistema orientado a fortalecer la programación, priorización, ejecución y seguimiento de los proyectos. Pero no explica cómo se logrará esa mejora ni qué medidas específicas se adoptarán para reducir la paralización de obras, mejorar la calidad de la infraestructura y asegurar que los recursos públicos se traduzcan en servicios de calidad.

Inclusión Financiera

El séptimo elemento cuestionable es el acceso al financiamiento de hogares y empresas. El MMM reconoce que la profundidad financiera del Perú es reducida y que las Mipyme enfrentan tasas de interés elevadas, pero el planteamiento para mejorar el acceso al financiamiento es vago y se delega a una comisión que deberá formular propuestas. No se presentan medidas concretas para reducir los costos de transacción (margen de intermediación bancaria), mejorar las garantías mobiliarias o ampliar la inclusión financiera.

No se menciona la necesidad de nuevas regulaciones del sistema financiero para promover el uso de tecnologías digitales para propiciar la entrada de nuevas entidades Fintech que generen mayor competencia en el sistema financiero.

Fortalecimiento del Sistema Tributario

Respecto al fortalecimiento del sistema tributario y del cumplimiento, el MMM plantea priorizar la reducción del incumplimiento y la incorporación progresiva de quienes permanecen fuera del sistema, y anuncia la simplificación de los regímenes tributarios. Pero una vez más, se delega a una comisión la elaboración de las medidas concretas. El documento emplea repetidamente la palabra “fortalecimiento”, pero no presenta acciones específicas para lograr ese fortalecimiento.

En el pedido de facultades delegadas se plantea “modificar, simplificar y optimizar los regímenes tributarios y las obligaciones formales de las empresas, así como adecuar las normas del Código Tributario y demás normativa tributaria a fin de adecuarlas a las modificaciones planteadas”. Se espera que en los próximos 120 días (plazo de las facultades delegadas) se concreten estas medidas pero que por su alcance difícilmente se traducirán en incrementos significativos de la recaudación ni impactaran en la reducción de la informalidad.

Conclusión

La conclusión es inevitable: el MMM 2027–2030 está dejando pasar una oportunidad única. La elaboración del presupuesto debería haber sido el momento para implementar una política fiscal sólida que permita mejorar sostenidamente las cuentas públicas, reducir la rigidez del gasto corriente y aumentar los niveles de inversión pública. Pero el documento opta por postergar las reformas, delegarlas a comisiones y confiar en un escenario macroeconómico optimista que podría no materializarse. En lugar de enfrentar los problemas estructurales con medidas concretas, el MMM se refugia en diagnósticos y declaraciones de principios que, aunque técnicamente impecables, carecen de la urgencia y determinación que el país necesita.

El riesgo es claro: si no se implementa una verdadera consolidación fiscal, el Perú podría entrar en un ciclo vicioso de mayor déficit, mayor deuda y mayores intereses, que podría desembocar en una crisis de grandes proporciones. El MMM reconoce que “cuando el gasto público es más rígido y crece a un mayor ritmo que los ingresos fiscales, se generan déficits fiscales más elevados y persistentes que requieren un mayor endeudamiento” . Pero no presenta medidas para evitar ese escenario. La sostenibilidad fiscal no se combate cambiando las reglas fiscales, sino reduciendo el gasto corriente, fortaleciendo la inversión pública y reconstruyendo los ahorros fiscales. La deuda bruta pública, medida como porcentaje del PBI viene reduciéndose para cumplir con la regla fiscal, pero se ignora que esta reducción artificial se está logrando a costa de un significativo incremento de la deuda neta (ver Gráfico 4).

El gobierno de Keiko Fujimori tiene la oportunidad de corregir el rumbo. Pero esa oportunidad no será eterna. El MMM 2027–2030, tal como está planteado, es un documento técnicamente sólido pero políticamente insuficiente. El país necesita más que diagnósticos: necesita decisiones. Y necesita que esas decisiones se tomen ahora, no cuando las comisiones presenten sus informes ni cuando el Congreso decida si aprueba o bloquea las reformas. La historia fiscal del Perú muestra que las oportunidades perdidas se convierten en crisis futuras. El MMM debería haber sido el inicio de una nueva etapa. Por ahora, es solo una promesa aplazada. (El contenido de esta columna se puede consultar en http://www.prediceperu.com/).

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